descarga

EL MENDIGO

El mendigo fue publicada por primera vez en 1965, cuando el autor contaba cincuenta años de edad. Pertenece por tanto, a su etapa pos realista, que se inicia, con El ladrón y los perros y concluye con Miramar. Etapa que refleja el impacto de los cambios políticos en la sociedad egipcia y en la que Mahfuz consigue sus mayores logros.

La acción se desarrolla en El Cairo de los años sesenta del siglo pasado y gira en torno a un único protagonista: Omar al-Hamzawi, un prestigioso abogado y feliz padre de familia que de pronto, y sin motivo aparente, deja de interesarse por todo cuanto le rodea para buscar afanosamente «el secreto de la vida», primero mediante experiencias amorosas y luego a través de la experiencia mística. El protagonista se aísla de la sociedad para alcanzar su objetivo, aunque su crisis no se debe a factores externos, sino que surge dentro de sí mismo a partir de que toma consciencia de que ha traicionado los ideales de su juventud a cambio del éxito y el bienestar material.

descarga (1)

¿Cómo sería la vida de Naguib Mahfuz sin la puñalada que recibió la tarde del 14 de octubre de 1994? Aquel día, el escritor, tras salir de su casa, fue atacado por un integrista religioso, que consiguió clavarle un cuchillo en el cuello. Salvó su vida porque el amigo que le acompañaba en aquel momento era médico y porque el atentado se produjo al lado de un hospital.

Desde entonces y hasta su fallecimiento, le acompañaron las secuelas de aquel ataque. Su mano derecha quedó paralizada. Tuvo que aprender de nuevo a coger el lápiz, como si fuera un niño, ¡él, que había recibido el mayor premio literario del mundo! Lo hizo sin quejarse. Consiguió al final, tras mucho ejercicio, poder escribir media hora al día, aunque nunca más aquella letra clara de antes.

Uno de los temas clave en sus obras fue el proceso de modernización de la sociedad, y el interés del hombre de la calle por el pensamiento moderno y las ideas europeas. “Sí –admitía-, la modernización es un proceso natural, las civilizaciones se desarrollan gradualmente y la interacción entre ellas es imprescindible. No se puede ignorar a otra civilización porque todas contienen algo humano. El egipcio es abierto por naturaleza. Su ubicación geográfica, entre los tres continentes más antiguos del mundo, ha permitido una continua interacción con las otras culturas. La naturaleza del egipcio es tolerante, pues es protagonista de una civilización que nunca cerró sus puertas a las otras que pasaron por sus tierras a lo largo de la historia”.